LIFE BALLESTEROS inicia la restauración de uno de los sistemas lagunares kársticos más singulares de Europa

A diez kilómetros de Cuenca, en el entorno del municipio de Arcas, se encuentra el Complejo Lagunar de Ballesteros. Más de treinta lagunas desarrolladas sobre dolinas, algunas permanentes y otras temporales, forman uno de los sistemas kársticos más singulares de la Red Natura 2000 y uno de los enclaves naturales de mayor valor geológico y ecológico de la Península Ibérica.
La diversidad botánica, geomorfológica y ecológica del espacio depende del equilibrio entre el acuífero subterráneo y los ciclos naturales de inundación. Décadas de transformación del territorio han alterado esa dinámica. El descenso del nivel freático y la pérdida de parte de la llanura de inundación original han incrementado la presión sobre hábitats prioritarios y especies asociadas al complejo lagunar.
Con el objetivo de revertir esta situación, el proyecto LIFE BALLESTEROS desarrollará entre enero de 2026 y junio de 2029 una actuación integral de restauración coordinada por Fundación Global Nature.
El proyecto está cofinanciado por el programa LIFE de la Unión Europea, la Diputación de Cuenca y Redeia, y cuenta con la colaboración de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y los ayuntamientos de Arcas, Valdetórtola y Villar de Olalla.
Las actuaciones previstas comienzan con la adquisición de terrenos agrícolas localizados en el núcleo del Complejo Lagunar de Ballesteros y continúan con la inutilización de infraestructuras de drenaje y riego que han modificado la dinámica hídrica del sistema.
Posteriormente, la recuperación de la llanura de inundación permitirá favorecer la recarga del acuífero y restablecer procesos naturales de inundación temporal en más de un centenar de hectáreas, contribuyendo a recuperar el funcionamiento ecológico del humedal.
La mejora del régimen hídrico facilitará también la expansión de hábitats naturales y la recuperación de comunidades vegetales históricamente vinculadas a las lagunas, entre ellas turberas calcáreas dominadas por masiega y comunidades de carófitos, ambas de elevado interés ecológico.
Las medidas de restauración incluyen además revegetación con especies autóctonas y recuperación de tramos de bosque de ribera, con el objetivo de mejorar la conectividad ecológica del espacio.
El proyecto incorpora igualmente acuerdos de custodia agraria con explotaciones del entorno para impulsar prácticas compatibles con la conservación y reducir hasta un 25% el uso de nitrógeno y pesticidas en áreas próximas al complejo lagunar.
Todo el proceso contará con seguimiento científico continuado para evaluar la evolución del ecosistema y adaptar las medidas de restauración cuando resulte necesario.
La actuación incluye también acciones dirigidas al uso público y la divulgación, entre ellas itinerarios interpretativos, programas educativos y actividades de sensibilización orientadas a acercar el conocimiento del humedal a la población local y visitante.


