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Cómo diferenciar a las libélulas y caballitos del diablo

septiembre 22, 2026
En las Lagunas de Ballesteros es fácil encontrar, durante los meses cálidos, pequeños destellos azules, rojos o cobrizos entre la vegetación. A simple vista pueden parecer muy similares, pero no todos son libélulas: algunos son caballitos del diablo. Ambos pertenecen al orden de los odonatos, pero forman dos grupos distintos. Las libélulas pertenecen al suborden…

En las Lagunas de Ballesteros es fácil encontrar, durante los meses cálidos, pequeños destellos azules, rojos o cobrizos entre la vegetación. A simple vista pueden parecer muy similares, pero no todos son libélulas: algunos son caballitos del diablo.

Ambos pertenecen al orden de los odonatos, pero forman dos grupos distintos. Las libélulas pertenecen al suborden Anisoptera y los caballitos del diablo al suborden Zygoptera. Para distinguirlos no hace falta ser especialista: basta con fijarse en unas pocas pistas.

Caballito del diablo posado en la vegetación de las Lagunas de Ballesteros
Caballito del diablo: cuerpo fino y alas recogidas junto al abdomen.
Libélula posada con las alas abiertas en las Lagunas de Ballesteros
Libélula: cuerpo más robusto y alas abiertas cuando está posada.

La pista más fácil: cómo colocan las alas

La diferencia más sencilla suele verse cuando el insecto se posa. Las libélulas normalmente mantienen las cuatro alas extendidas hacia los lados. Los caballitos del diablo, en cambio, suelen plegarlas juntas sobre el abdomen o mantenerlas muy próximas entre sí.

Es una regla práctica, no una norma absoluta: existen excepciones dentro de ambos grupos. Aun así, para una primera identificación suele ser una de las pistas más útiles.

Pareja de caballitos del diablo sobre la vegetación de las Lagunas de Ballesteros
En los caballitos del diablo destaca el abdomen largo y muy fino.
Libélula vista desde arriba con las cuatro alas abiertas en las Lagunas de Ballesteros
Vista desde arriba, la postura de las alas de una libélula resulta especialmente evidente.

Cuerpo, ojos y vuelo: otras diferencias

El cuerpo también da muchas pistas. Los caballitos del diablo suelen ser más finos y delicados, mientras que las libélulas tienen, en general, un aspecto más robusto.

Si podemos ver bien la cabeza, hay otra diferencia muy útil. En los caballitos del diablo los ojos están claramente separados a ambos lados de la cabeza. En las libélulas son mucho más grandes y, en la mayoría de las especies, llegan a tocarse o quedan muy próximos entre sí.

Detalle de los ojos separados de un caballito del diablo
Caballito del diablo: los ojos están claramente separados a ambos lados de la cabeza. Foto: Anton 17 / Wikimedia Commons. Licencia CC BY-SA 3.0.
Detalle de los grandes ojos compuestos de una libélula
Libélula: los grandes ojos ocupan gran parte de la cabeza y, en muchas especies, llegan a tocarse. Foto: ImagePerson / Wikimedia Commons. Licencia CC BY 4.0.

También se aprecia en el aire. Las libélulas suelen tener un vuelo más rápido, potente y directo; los caballitos del diablo, uno más ligero y menos enérgico. Estas características permiten orientarse, aunque para identificar una especie concreta hacen falta otros rasgos.

De un vistazo: si tiene el cuerpo muy fino, los ojos separados y al posarse recoge las alas, probablemente estás viendo un caballito del diablo. Si es más robusto, tiene ojos muy grandes y descansa con las alas abiertas, probablemente es una libélula.

Caballito del diablo rojo posado en la vegetación de las Lagunas de Ballesteros
El color no sirve por sí solo para distinguir ambos grupos: existen caballitos del diablo y libélulas con tonalidades muy diferentes.

Libélulas y caballitos del diablo en las Lagunas de Ballesteros

En las Lagunas de Ballesteros pueden observarse ambos grupos asociados a la vegetación y a las zonas húmedas. Su vida está estrechamente ligada al agua: aunque los adultos sean los que vemos volando, su desarrollo comienza en una fase larvaria acuática.

Por eso observar odonatos es también una forma de acercarse al funcionamiento del humedal. En LIFE Ballesteros está previsto estudiar la fauna de artrópodos acuáticos y terrestres, incluidos estos insectos, dentro del seguimiento de la biodiversidad del espacio.

Libélula roja posada sobre un tallo en las Lagunas de Ballesteros
Libélula fotografiada en las Lagunas de Ballesteros.

Si quieres conocer mejor su ciclo de vida y por qué pueden aportar información sobre el estado de los humedales, puedes leer también “Libélulas y caballitos del diablo: una vida entre el agua y el aire”.

También puedes conocer las actuaciones previstas para recuperar el humedal en la página del proyecto LIFE Ballesteros.

Imágenes externas usadas solo con fines didácticos para mostrar el detalle de los ojos. El resto de fotografías del artículo pertenecen a las Lagunas de Ballesteros.

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